Este refugio de la Guerra Civil ha estado completamente sellado durante casi setenta años. Está en el barrio de Ruzafa a escasos metros de mi casa.
Es lo más parecido que he vivido nunca a entrar en una máquina del tiempo, pues todavía se conservan en su interior restos y enseres de los habituales y precipitados moradores que lo utilizaron, normalmente niños, maestros y también vecinos de la zona.
La visita ha sido algo excepcional, casi clandestina, pues las instituciones competentes ignoran absolutamente este patrimonio, sin pararse a escuchar las bien formadas peticiones para realizar recorridos historicos y culturales por las muchas huellas de esta parte de la historia española. Valencia y su provincia han dejado un interesante legado en forma de refugios y otras construcciones militares y civiles. Estas construcciones están siempre asocidas a cientos de hechos concretos y anécdotas de todo tipo, algunas de ellas curiosas.
El refugio se descubrió hace muy poco tiempo con las reformas del colegio en cuyo patio se encuentra, por lo que ha permanecido cerrado e intacto desde el año 1939.
Los elementos que encontramos en el suelo: latas oxidadas, orinales, zapatos, etc. no son parte de una escenografía museística, si no que han permanecido en la oscuridad del tiempo durante estos casi setenta años.
Esta apertura ha sido algo excepcional. De hecho, hace muchos años que no se había entrado a este refugio. Ojalá esta iniciativa sirva para que se abra al público periódicamente y se acondicione la entrada para que sea más accesible y para que no se tenga que hacer desde el patio del colegio, sino desde la calle.
Este refugio de la Guerra Civil ha estado completamente sellado durante casi setenta años. Está en el barrio de Ruzafa a escasos metros de mi casa.
Es lo más parecido que he vivido nunca a entrar en una máquina del tiempo, pues todavía se conservan en su interior restos y enseres de los habituales y precipitados moradores que lo utilizaron, normalmente niños, maestros y también vecinos de la zona.
La visita ha sido algo excepcional, casi clandestina, pues las instituciones competentes ignoran absolutamente este patrimonio, sin pararse a escuchar las bien formadas peticiones para realizar recorridos historicos y culturales por las muchas huellas de esta parte de la historia española. Valencia y su provincia han dejado un interesante legado en forma de refugios y otras construcciones militares y civiles. Estas construcciones están siempre asocidas a cientos de hechos concretos y anécdotas de todo tipo, algunas de ellas curiosas.
El refugio se descubrió hace muy poco tiempo con las reformas del colegio en cuyo patio se encuentra, por lo que ha permanecido cerrado e intacto desde el año 1939.
Los elementos que encontramos en el suelo: latas oxidadas, orinales, zapatos, etc. no son parte de una escenografía museística, si no que han permanecido en la oscuridad del tiempo durante estos casi setenta años.
Hola, me gustaría ir a verlo. Con quien o donde hay que hablar para ir a verlo en la siguiente visita?
Esta apertura ha sido algo excepcional. De hecho, hace muchos años que no se había entrado a este refugio. Ojalá esta iniciativa sirva para que se abra al público periódicamente y se acondicione la entrada para que sea más accesible y para que no se tenga que hacer desde el patio del colegio, sino desde la calle.